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Conmemoración del día de las víctimas, en la Comuna 8

publicado a la‎(s)‎ 14 abr. 2014 7:20 por Admin Comuna 10   [ actualizado el 19 oct. 2014 14:14 ]


Fotos: Ciudad Comuna

Por Carlos Amórtegui

 

“No más desconexión, no más altas tarifas ni privatización” cantaban, a todo pulmón, alrededor de los 250 asistentes que participaron en la marcha que se realizó el pasado 10 de abril,  en el marco del Día Nacional de las Víctimas y cómo evento paralelo al Foro Urbano Mundial (FUM) y que recorrió barrios como La Sierra, Unión de Cristo, Esfuerzos de Paz 1 y Pinares de Oriente de la comuna 8.

 

 “Es inaudito que el Gobierno de este país invierta 600 mil millones de pesos en el desarrollo de las rutas destinadas al Tranvía de Medellín, mientras que para mitigación y reparación social de  las víctimas destinen solamente 34 mil millones de pesos”,  afirmó Antonio Estrada, uno de los voceros de la movilización. “Es importante aclarar que los habitantes de la comuna 8 no estamos en contra de la innovación que se está realizando con este nuevo sistema de transporte; simplemente reclamamos una mejor calidad de vida que por obligación debe brindarle el Gobierno a sus habitantes”, agrega.

 

  “El título  que se le otorgó a Medellín como  la ciudad más innovadora en el año 2013, pareciera estar enfocado exclusivamente a algunos sectores como transporte, infraestructura, ciencia, pero no se refleja en lo social, para los pobres no hay condolencia divina ni humana”, afirmó el periodista inglés Charles Parkinson, quien además de visitar la ciudad para cubrir el Foro Urbano Mundial (FUM) acompañó la movilización realizada en la 8: cómo es posible que el Estado y algunos privados interpongan intereses personales disfrazados en títulos como la innovación que solo persiguen propósitos personales y económicos” agrega Parkinson.

 

Los y las habitantes de la comuna 8, agrupados en la Mesa de Vivienda, la Mesa de Desplazado y la Mesa Interbarrial de Servicios Públicos denunciaron,  que de las 161. 700 personas que habitan la comuna 8 (Sisbén 2003)  134.947 viven en condiciones de extrema pobreza, en medio de una ciudad que se denomina innovadora. De acuerdo con los las cifras de las organizaciones sociales del territorio, en la comuna hay un déficit de 8 mil viviendas, hay más de 3 mil familias que no tienen acceso a saneamiento básico y hay unas 3.500 viviendas asentadas en zonas de alto riesgo, sin que ninguna de estas circunstancias sean atendidas por el gobierno local.

 

Al inicio de la movilización, junto a las pancartas que denuncia socialmente la ausencia del Estado y exigen, a gritos, cambio social, se encuentra la argentina Rocío Barreiro, quien cree fielmente que con actos como este es que logramos que el Gobierno tome conciencia sobre las problemáticas del sector y logre diseñar soluciones visibles.


Un momento para recordar a las víctimas

Cae el sol, y en el asentamiento Esfuerzos de Paz 1, en el sector El Ventiadero los marchantes hacen una parada. Allí, bajo la sombra de una enorme cruz de chamizo, todos prenden un velón color blanco y oran. Oran por aquellos desafortunados que han sido víctimas de los desastres humanos o naturales. “Este es un acto que estremece la piel y que hace reflexionar sobre las condiciones de vida existentes y sobre las poblaciones menos favorecidas económicamente”, afirmó Mario Villalba procedente de Costa Rica, mientras alza su velón apuntando al cielo. También se realiza un acto simbólico en el cual  representantes de las organizaciones de la comuna y algunos acompañantes de otros países cortan una cinta que representa una frontera invisible entre los barrios La Sierra y Esfuerzos de Paz, frontera en la que la violencia le ha arrebatado la vida a muchas personas del sector.

 

Por su parte, Heidy Gómez Ramírez, directora del Observatorio de Seguridad Humana de Medellín, expone que movilizarse es un gran avance para la comunidad porque obligan a Estado a echar una mirada en el sector y demuestran, de alguna manera, que poseen voz y aliento para reclamar lo que les pertenece.

 

Ya es de noche y la marcha se encuentra en Villatina bajo el cerro “Pan de Azúcar”, el mismo lugar donde el 27 de septiembre de 1987 quedaron sepultadas 500 personas. En este sitio, justamente al lado de la cruz de cemento que conmemora la tragedia, organizaciones presentes en esta movilización como la Corporación         Ciudad Comuna, la Mesa Interbarrial de Desconectados de la comuna 8, la Corporación Manapaz, el Observatorio de Seguridad Humana, entre otras, realizan el penúltimo acto simbólico, entregándose mutuamente una vela que representa la luz y la esperanza de vida.

 

Finalmente, los marchantes de dirigen a la Casa Vivero, ubicada en el barrio Pinares de Oriente en donde con pintura blanca y negra, decoran piedras recolectadas en el recorrido y  les ponen sus nombres y lugares de origen, reconociendo la multiplicidad de víctimas y territorios que convergen en la comuna 8. Las piedras son depositadas en un monumento diseñado por habitantes de la zona.

 

 “Le exigimos al Estado presencia en este sector de Medellín con Servicios Públicos, agua potable, mejoramiento de vivienda, vías de acceso, y otros servicios necesarios para nuestras vidas”, concluye Gisela Quintero, Líder comunitaria.

 

Con esta importante movilización las organizaciones sociales de la Comuna 8 y Delegaciones acompañantes de la ciudad y de otros países, lograron reivindicar el derecho a la vida digna, al territorio, mostrándole a la ciudadanía que en la ciudad innovadora tan publicitada en el 7 foro urbano mundial se viven graves situaciones de inequidad y desigualdad social, pero que pese a la exclusión, las comunidades se organizan, se movilizan y promueven propuestas pacíficas y participativas para construir una sociedad más justa.