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La historia del antiguo acueducto de Medellín, encontrado con la construcción del tranvía

publicado a la‎(s)‎ 1 jul. 2014 14:07 por Admin Comuna 10   [ actualizado el 19 oct. 2014 13:54 ]
(Fotos: Jane Molina Raga y Carlosé, 2014)

En el año 2013, con la construcción del futuro tranvía de Ayacucho, se encontró debajo de la carpeta asfáltica de la calle Ayacucho con la carrera 41 (Mon y Velarde), un antiguo acueducto que permanecía intacto. Fue construido a finales del siglo XIX. Los hallazgos se hicieron por toda la calle a unos 40 centímetros de profundidad y hasta los 2 metros.

Es importante recordar que, semanas después, también se encontró un antiguo puente que en 1875 Enrique Hausler construyó, llamado  La Palencia sobre la quebrada del mismo nombre, que atraviesa el sector de la construcción del futuro tranvía, en la calle Ayacucho.

Para la indagación, el ICANH, Instituto Colombiano de Antropología e Historia, aceptó el proyecto en que han trabajado el historiador Jorge Márquez, el historiador de la arquitectura Luis Fernando González, el restaurador León Restrepo y el arqueólogo Pablo Aristizábal.


Hoy, el proyecto que conserva este hallazgo se llama “Programa de Arqueología Preventiva - Corredor Verde Av. Ayacucho - Tranvía Ayacucho y Metrocables - Metro de Medellín”. Está coordinado por el Arqueólogo Pablo Aristizábal, quien nos contó esta historia que hace parte del patrimonio de la ciudad:

Desde la época de los romanos, todos los acueductos tienen un desarenadero, conocido también como: desarenador, piscina de decantación, tanque de sedimentación o filtro. El antiguo acueducto de Medellín, construido en 1896 por el ingeniero Antonio José Duque Bernal (1871-1906), tiene 117 años de antigüedad. Es una estructura de ladrillo cocido, pegado con argamasa de arena con cal. Este acueducto se construyó para surtir a una pequeña ciudad que iba desde lo que hoy conocemos como Plazuela San Ignacio hasta el barrio San Benito.


El agua era tomada de la quebrada Santa Elena que en momentos de lluvia, llegaba turbia, con sedimentos. Con el desarenador se le bajaba la velocidad a su recorrido para ponerla a circular despacio por un sistema de siete tanques en serie por donde el agua circulaba a manera de meandros y se le bajaba la velocidad al agua. Así, las partículas iban quedando en el fondo, por física o por decantación y los lodos caían al fondo. El agua limpia salía por la parte de arriba para ser distribuida a la ciudad de ese entonces, a algunas fuentes donde los habitantes iban con vasijas a recogerla para sus hogares. No existía la distribución domiciliaria. 

El agua era captada en la parte alta, en la hacienda Miraflores, de propiedad de Coriolano Amador. La arena que caía al fondo del desarenador salía por unos túneles hacia la quebrada La Palencia.
Existe un plano de 1889, realizado por estudiantes de la Escuela de Minas, donde muestra el sitio en Ayacucho con la carrera 41, como un lugar de distribución de agua o desarenadero. Otro plano realizado en 1908 por una firma inglesa, muestra el sistema del acueducto encontrado incluyendo el desarenador. Este acueducto  se cambió por tubería metálica en 1914 por cuestiones de salubridad.

Aunque el ingeniero Duque nunca viajó a Europa, en la construcción del desarenadero se perciben influencias de los romanos y de los árabes. Este ingeniero se asoció con Dionisio Gaviria y fundó la primera empresa de consultoría en arquitectura e ingeniería de la ciudad. Construyeron, entre otros, el edificio Duque en Carabobo con la calle Colombia.